El Taichí como terapia

Entender el Taichí como terapia, y desarrollar su práctica con el objetivo de curar alguna dolencia o recuperarse de alguna lesión, es algo que hay que tratar con sumo cuidado, y que requiere un análisis muy exhaustivo. Por eso es importante establecer unos criterios que permitan ubicar su rango de aplicación, sus indicaciones y contraindicaciones, y su grado de eficacia empírica.

A día de hoy, son muchos los estudios que han analizado el Taichí desde un punto de vista preventivo, más que curativo, y quizá sea ese el enfoque que hay que darle, entendiendo su efecto terapéutico más como un complemento a otras terapias, que como una técnica única y específica de recuperación. Sin embargo, es cierto que su aplicación tiene una alta eficacia en problemas derivados de lesiones mal curadas, limitaciones de movilidad por estar convaleciente, o falta de energía fruto de un ritmo de vida con mucho estrés.

De estos aspectos puedo dar fe, tanto por mi experiencia personal en mi propio organismo como en el de mis alumnos y pacientes en mi labor de fisioterapeuta. Pero para que la visión sea más amplia y objetiva, muestro aquí ciertos enlaces que hablan de los innumerables efectos saludables que el Taichí puede llegar a tener, quizá no en todas las situaciones ni en todos los sujetos, pero sí al menos un alto porcentaje de ellos:

Si bien no conviene tomarse ninguno de estos estudios al pie de la letra, puede ser relevante darse la oportunidad de probar los beneficios que este antiguo arte puede aportarle a cada uno…

 

2017-10-24T11:58:43+00:00

Deje su comentario